11 junio 2009

De usar y tirar. Inmigrante pierde el brazo trabajando y sus jefes lo abandonan en la calle luego de tirar el miembro a la basura


REUTERS. Un inmigrante boliviano de 33 años que perdió su brazo el pasado 28 de mayo con una máquina de amasar en una panificadora del polígono Real de Gandía, en Valencia, fue abandonado por su jefe a 50 metros del hospital porque carecía de contrato y no estaba dado de alta en la Seguridad Social.
Un viandante ayudó al joven a llegar al Servicio de Urgencias. Un equipo especializado en trasplantes analizó las posibilidades de reimplantarle el brazo, pero éste "se encontraba en muy mal estado, ya que los empresarios, tras lo ocurrido, lo tiraron a un contenedor", según ha denunciado la hermana del hombre. La Guardia Civil de Gandia dejó el pasado martes en libertad a los dos jefes del trabajador tras tomarles declaración.

El joven llevaba año y medio trabajando en la empresa sin contrato de trabajo, al igual que sus compañeros. Tras el accidente, ha señalado que se siente "bien" y que no tiene "miedo" a su jefe. En el momento del accidente, el hombre intentaba "hacer su faena, como todos los días", ha señalado su hermana Silvia. El hombre se encontraba amasando 40 kilogramos de harina. Se le cayó una bolsa y se le quedó enganchado el brazo izquierdo en la máquina. Según su hermana, "perdió el brazo pero la máquina podía haberle tragado si no la hubiera apagado".
Su jefe lo subió a su vehículo para llevarlo al Hospital San Francisco de Borja de Gandía. Pero unos 50 metros antes de llegar le obligó a bajar y lo abandonó en plena calle "mientras perdía mucha sangre", ha explicado su hermana, que ha señalado que el empresario se comportó así porque "no tenía permisos ni licencias" y sus trabajadores estaban "sin contrato, sin papeles".
Un hombre que pasaba por la zona ayudó al joven a llegar al servicio de Urgencias del Hospital de Gandía. Una vez allí, los médicos se pusieron en contacto con el cirujano Pedro Cavadas y su equipo, con el objetivo de comprobar si era posible reimplantarle el brazo. Los facultativos trasladaron al joven hasta el Hospital Virgen del Consuelo de Valencia, donde el doctor Cavadas no pudo hacer nada por reimplantarse el brazo, puesto que éste "se encontraba en muy mal estado", ya que los empresarios lo habían tirado a un contenedor, según ha denunciado la hermana del hombre. "Limpiaron todo para no dejar restos de nada", ha dicho.
Tras lo ocurrido, Silvia ha asegurado que "esto no puede quedar así", y que está estudiando con el sindicato CC.OO. presentar una denuncia contra el empresario para el que trabajaba su hermano. Según ha explicado, proceden de Bolivia, donde han "dejado a la familia, para buscar una vida mejor". Pero ya "no es una vida mejor, porque ha perdido un brazo, su herramienta de trabajo". Silvia ha afirmado desconocer si será posible practicar un trasplante a su hermano, porque depende de si hay algún donante compatible.
Por otro lado, agentes de la Guardia Civil que detuvieron a los dos hermanos propietarios del horno los dejaron en libertad tras tomarles declaración por un delito contra los derechos de los trabajadores. La Guardia Civil investiga además el posible abandono del hombre por parte de uno de sus jefes antes de llegar al hospital. La Guardia Civil ha dado parte al juzgado, aunque por el momento no ha abierto ninguna causa al respecto.
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10 junio 2009

Perú. Choque entre indígenas y fuerzas del Estado por los recursos naturales


PÚBLICO. Al grito de "la Amazonia no está en venta", miles de indígenas peruanos armados con palos, lanzas, machetes y piedras continúan con la revuelta iniciada en mayo en las cuatro provincias del norte, las más ricas del país. El miércoles realizarán una movilización nacional "por la paz y la vida".

El fondo de este conflicto es la decisión del Gobierno que preside Alan García de aplicar un paquete legislativo que permita la explotación de las inmensas riquezas energéticas que esconden estas tierras. El líder nativo, el shawi Alberto Pizango, sobre el que pesa una orden de búsqueda y captura por instigar a la rebelión, decidió ayer solicitar asilo político en la embajada nicaragüense en Lima. "Mi vida corre peligro. Estoy perseguido", dijo.

El Gobierno de Nicaragua le concedió el asilo según confirmó el embajador de este país en Perú, Tomás Borge Martínez, en declaraciones a la prensa en Managua, quien señaló que el caso de Pizango "tiene todas las características de ser un asunto político" y está siendo analizado por la Organización de Estados Americanos (OEA) y por el Congreso peruano.

"Nuestra única alternativa, teniendo en cuenta el espíritu solidario que tiene el presidente (de Nicaragua) Daniel Ortega con los que se supone son perseguidos políticos, es otorgarle el asilo político al señor Alberto Pizango", dijo Borge Martínez.

"No lo sabemos", respondió el líder sandinista cuando le preguntaron si la decisión de otorgar el asilo político a Pizango complicará las relaciones con el Gobierno del presidente Alan García. "No tenemos más remedio ni más alternativa que el de otorgar el asilo a Pizango por tratarse de un caso estrictamente político y de ser un perseguido político", agregó.

Borge, uno de los fundadores del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), declaró que pedía "la comprensión" al Gobierno de Lima por la decisión tomada. Sin embargo, destacó que "hasta ahora no ha habido ninguna reacción negativa ni molestia especial de parte del Gobierno de Alan García".

En dos días de duros enfrentamientos ya han muerto al menos 33 aborígenes y nueve agentes, aunque estas cifras siguen sin confirmarse. El martes, Felipe Cortés, miembro de la Confederación Nacional de Comunidades del Perú Afectadas por la Minería (Conacami) aseguró a Público vía telefónica que la situación "es caótica" y agregó que están recopilando pruebas que demuestran que las fuerzas de seguridad del Estado "están haciendo desaparecer cuerpos lanzándolos al río o quemando los cadáveres".

En opinión de Cortés, la violencia policial demuestra que el Gobierno sigue considerando a "los pueblos originarios un obstáculo para el desarrollo regional que tienen planeado. El argumento oficial es que Perú necesita producir más gas y petróleo dentro de un modelo económico liberal al que Lima no está dispuesto a renunciar bajo ningún concepto. Así lo recalcó el domingo cuando tachó de antipatriotas a los indígenas que hablan de conservacionismo medioambiental y de desarrollo sostenible. Este martes fue aún más lejos al denunciar una conspiración externa para frenar el avance económico del país. "¿A quién le conviene que el Perú no utilice su gas? ¿A quién le conviene que el Perú no encuentre más petróleo? ¿A quién le conviene que el Perú no pueda procesar más y mejor sus minerales?", indicó en referencia velada a que países como Bolivia y Venezuela apoyan y financian a los indígenas amazónicos.

Pero la realidad es que el esquema de explotación oficial relajar los controles sobre la explotación de minerales, maderas y petróleo, y legalizar la entrega de lotes a trasnacionales no encaja en el pensamiento indígena. Este martes reiteraron que hablar de desarrollo es hablar de un modelo que está a años luz del que se intenta implantar. "Para nosotros la tierra es el embrión que dio origen a la existencia de nuestros pueblos. Si la perdemos somos un pueblo sin vida y, por tanto, estamos sentenciados a ser exterminados", señala la Asociación Interétnica de desarrollo de la selva peruana (AIDESEP) que lidera Pizango.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) recordó ayer que "la obligación del Estado de esclarecer judicialmente" lo sucedido el viernes. El Tribunal Constitucional reconoció ayer la ilegalidad de las normas que el Gobierno trata de impulsar y el defensor del pueblo peruano denunció la brutalidad con la que actuó la policía.
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08 junio 2009

Religión (del latín religare «ligar» o relegere «leer atentamente»)


Dícese de la inconmensurable imaginación del homo sapiens aplicada a la interpretación del cosmos y las razones originarias de la existencia humana y terrenal. De este universo cognocitivo pueden decantar las más ilimitadas maravillas y miserias del devenir mundano. Bálsamo, razón, devenir o destino proverbial, significantes y fundamentos de la inconmensurable desidia de la especie por explicar un intento de pasado, presente y futuro.

Razones prácticas. Hipótesis: Al parecer esta suerte de imaginario suele asumir formas institucionales de cierta moralidad con una insistente tendencia a proscribir el cuerpo femenino y castrar los instintos masculinos. Esta tendencia toma en diversas religiones monoteístas la curiosa forma de clausura monástica y ocultamiento físico (incluído el lapidamiento y la incineración - en la mayoría de ocasiones de mujeres, claro está - )

Durante el siglo XIX algunos denominaron a la religión el "opio" de los pueblos. Esquivando interpretaciones tan simplistas, a lo largo del siglo XX la religión asumió procesos de liberación social y a su vez de clausura, represión y genocidio. Así, de este modo, la religión continúa siendo un misterio, partera de interminables amnesias, legitimidadora de reeditables injusticias pero, a pesar de todo, movilizadora de los instintos más libertarios de la especie humana. Su presente depende de la contradicción tan irresoluta e ininteligible que perdura en la condición humana.

A los comensales queda opinar si el plato es de su gusto. El mito está servido.

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Ministra saudí debe pedir permiso a hombres para aparecer en televisión


¿Imbecilidad al cuadrado, empecinamiento folklorico o igualdades postergadas? Ministra saudí pide permiso para aparecer en medios de comunicación.

REUTERS. La primera mujer en integrar el gabinete del Gobierno de Arabia Saudí no puede aparecer en televisión sin un permiso, según dijo a un diario el lunes.
La designación en febrero de Noura al Faiz como ministra adjunta para educación de las mujeres fue considerada un gran paso para la integración femenina en la conservadora Arabia Saudí.

En este reino, el Islam que se practica prohíbe que las mujeres conduzcan, voten y vayan con hombres con los que no tienen relación.

"No me quito el velo y no aparezco en televisión a menos que se nos permita hacerlo", dijo Faiz al diario Shamss, que publicó una foto de la responsable oficial a cara descubierta usando un velo.
La televisión estatal saudí ha contratado en los últimos años a mujeres como presentadoras en una campaña reformista lanzada tras los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, que centraron la atención internacional sobre la radicalidad del mayor exportador mundial de petróleo.

Faiz también descartó las peticiones para permitir que las adolescentes puedan hacer deporte en el colegio, algo que el poderoso sistema religioso saudí impide."Aún es muy pronto para eso", dijo, según el diario.

Su ministerio no estuvo disponible inmediatamente para ofrecer comentarios.
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Elecciones Parlamento Europeo 2009. La derecha aumenta su mayoría y la abstención bate récord histórico


Sucedió lo que se preveía: la derecha revalida y aumenta su hegemonía parlamentaria en Europa, la extrema derecha gana posiciones y los partidos proclamados de izquierda sufren un golpe más. El Partido Popular Europeo (PPE) se impuso en las elecciones a la Eurocámara por una amplia ventaja pero la sorpresa la dieron los socialistas (PES), hundidos por los pésimos resultados en Francia, Reino Unido e Italia y las bajadas o el estancamiento en España, Alemania y Portugal, y la extrema derecha que creció en Hungría, Eslovaquia, Países Bajos, Dinamarca y Austria. La participación en tanto se quedó en el 43,2% del electorado, la más baja de la historia.
El nuevo Parlamento Europeo, con 736 escaños a repartir (hasta entonces 785), será dominado una vez más por la derecha, a pesar de que se abre una escisión: los conservadores británicos anunciaron que crearán nuevo grupo junto a eurodiputados checos y polacos.

Diferentes dirigentes de uno y otro sector atribuyeron la derrota socialista a la incapacidad de superar los dilemas de la actual crisis económica, a la vez que advirtieron sobre la escasa participación ciudadana, que tocó suelo en su registro histórico. Lituania fue el país donde se registró una menor tasa de participación en las elecciones, donde sólo el 15,7% de los convocados a las urnas acudieron a votar. La participación más alta correspondió a Bélgica y Luxemburgo (90,1%), países en los que es obligatorio votar. La tasa de participación en los comicios europeos se ha reducido desde el 61,99% de 1979 hasta el 45,47% en 2004, que era hasta ahora la cifra más baja

Por último irrumpió en la escena parlamentaria obteniendo al menos un escaño el Partido Pirata de Suecia (PP), que defiende reformar las leyes de propiedad intelectual para permitir el libre intercambio de archivos en Internet.

Los escaños obtenidos por cada grupo político son los siguientes: Grupo del Partido Popular Europeo y Demócratas Europeos 267 escaños, Grupo Socialista en el Parlamento Europeo 159 escaños, Grupo de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa 81 escaños, Grupo Unión por la Europa de las Naciones 35 escaños, Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea 51 escaños, Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica 33 escaños y Grupo Independencia/Democracia 20 escaños. Los demás escaños quedaron repartidos entre organizaciones no alineadas a estos grupos parlamentarios.

La Eurocámara es la única institución supranacional del globo directamente elegida y es el órgano representativo de 490 millones de personas, segundo electorado democrático más grande del mundo después de la India. Paralelo a esto y al aumento progresivo de poder delegado en la Eurocámara, paradójicamente crece el desinterés ciudadano por participar de los mecanismos de elección de sus miembros.

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05 junio 2009

Elecciones Parlamento Europeo 2009. La extrema derecha comienza a llenar el recinto desde los Países Bajos




El Partido Libertad, de los países Países Bajos, se ha erigido como una de las grandes vencedoras de las elecciones europeas celebradas el pasado jueves en el país: pasa de no contar con representación en la Eurocámara a obtener 4 de los 25 escaños en juego para la circunscripción.

'Dutch News' indicó ayer a última hora que el Partido Libertad de Geert Wilders contaba con el 15% de los votos, aunque la mayoría continúa perteneciendo a los cristianos demócratas a pesar de perder dos representantes en relación a los últimos comicios, y alcanzar el total de 5. El partido liberal D66 por su parte, pasó de 1 representante a 3. El resto de los 25 escaños queda repartido entre socialistas, cristianos ortodoxos y defensores de los animales, entre otros tantos más. La participación fue del 40%.
Algunas de las propuestas más celebres de Geert Wilders son impedir la incorporación de Turquía la Unión Europea ("ni en diez años ni en un millón de años"), prohibir el Corán, rechazar la inmigración (sobre todo la musulmana) y reducir las contribuciones holandesas a los presupuestos europeos.
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Chile. Exhuman a Victor Jara para aclarar cómo fue asesinado por el régimen pinochetista


EUROPA PRESS. Agentes policiales y del Servicio Médico Legal exhumaron el jueves los restos del popular cantautor chileno Víctor Jara en el marco de una investigación para aclarar su asesinato ocurrido pocos días después del golpe de Estado del general Augusto Pinochet.
Jara murió acribillado a tiros a mediados de septiembre de 1973 en el Estadio Chile de la capital, que tras el golpe militar funcionó como centro de detención y tortura. La exhumación, que se prolongó por más de cuatro horas, fue ordenada por el juez Juan Fuentes. Los restos de Jara, cuyo asesinato se convirtió en uno de los símbolos en contra de la dictadura de Pinochet (1973-1990), fueron trasladados desde el Cementerio General de Santiago al Servicio Médico Legal (SML).

"Tenemos que buscar la concordancia que pudiera existir entre los antecedentes históricos que existen, de acuerdo a los procedimientos que se realizaron en la época (...) y las pericias de acuerdo a lo que habitualmente nos solicitan los magistrados", explicó a la prensa el doctor Patricio Bustos, director del SML. Se calcula que el examen de los restos de Jara durará al menos unos tres meses.
"Es tremendamente importante para el logro de resultados criminalísticos establecer qué es lo que pasó, el hacer este tipo de exhumación y hacer una autopsia como corresponde, que no se hizo en el año 1973", señaló por su parte el abogado Nelson Caucoto, representante de la viuda del cantautor, Joan Jara. "Así como se dice que los sitios del suceso hablan, yo creo que el cuerpo de la víctima también habla", agregó.
Según testimonios de detenidos en el Estadio Chile, Jara fue torturado, mientras que le rompieron las manos con la culata de un revólver para finalmente acribillarlo. El juez Fuentes procesó al ex conscripto José Paredes como autor material del asesinato de Jara.
"Aquí podemos establecer, no sé si con absoluta certeza, con qué tipo de arma se le disparó y ahí habrá que ver la correspondencia entre la declaración de este conscripto que portaba un determinado armamento y las balas o elementos metálicos que se encuentren", aseguró Caucoto.
Pinochet murió en diciembre del 2006 a los 91 años, sin haber sido condenado por los cerca de 3.000 muertos -muchos de cuyos cuerpos permanecen desaparecidos- y 28.000 torturados víctimas de la dictadura.
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Por la boca... “ninguna nación puede ni debe imponer un sistema de gobierno a otra nación” anuncia Obama al mundo musulmán en El Cairo


Es un honor para mí estar en la ciudad eterna de El Cairo, y tener como anfitriones a dos eminentes instituciones. Durante más de mil años, Al-Azhar ha sido un modelo de enseñanza islámica y durante más de un siglo, la Universidad de El Cairo ha sido una fuente de adelantos para Egipto. Juntas, representan la armonía entre la tradición y el progreso. Agradezco su hospitalidad y la hospitalidad del pueblo de Egipto. También es un orgullo para mí ser el portador de la buena voluntad del pueblo estadounidense y del saludo de paz de las comunidades musulmanas en mi país: Assalamu-alaikum.

Nos congregamos en un momento de tensión entre Estados Unidos y musulmanes alrededor del mundo, tensión arraigada en fuerzas históricas que van más allá de cualquier debate sobre política actual. La relación entre el Islam y el Occidente incluye siglos de coexistencia y cooperación, pero también conflictos y guerras religiosas. Recientemente, la tensión ha sido alimentada por el colonialismo que les negó derechos y oportunidades a muchos musulmanes, y una Guerra Fría en la que a menudo se utilizaba a los países de mayoría musulmana como agentes, sin tener en cuenta sus aspiraciones propias. Además, el cambio arrollador causado por la modernidad y la globalización han llevado a muchos musulmanes a considerar que el Occidente es hostil con las tradiciones del Islam. Extremistas violentos se han aprovechado de estas tensiones entre una minoría pequeña pero capaz de musulmanes. Los ataques del 11 de septiembre del 2001 y los esfuerzos continuos de estos extremistas de actuar violentamente contra civiles han llevado a algunas personas en mi país a considerar al Islam inevitablemente hostil no sólo con Estados Unidos y los países del Occidente, sino también con los derechos humanos. Esto ha engendrado más temor y más desconfianza. Mientras nuestra relación sea definida por nuestras diferencias, les otorgaremos poder a quienes siembran el odio en vez de la paz, y a quienes promueven el conflicto en vez de la cooperación que puede ayudar a todos nuestros pueblos a lograr la justicia y la prosperidad. Éste ciclo de suspicacia y discordia debe terminar. He venido aquí a buscar un nuevo comienzo para Estados Unidos y musulmanes alrededor del mundo, que se base en intereses mutuos y el respeto mutuo; y que se base en el hecho de que Estados Unidos y el Islam no se excluyen mutuamente y no es necesario que compitan. Por el contrario: coinciden en parte y tienen principios comunes, principios de justicia, progreso, tolerancia y el respeto por la dignidad de todos los seres humanos. Lo hago sabiendo que el cambio no puede suceder de la noche a la mañana. Ningún discurso por su cuenta puede acabar con años de desconfianza, ni puedo en el tiempo que tengo contestar todas las preguntas complejas que nos han traído a este momento. Pero estoy convencido que para progresar, debemos decir abiertamente lo que pensamos, y demasiadas veces, eso se dice solamente detrás de puertas cerradas. Debe haber un esfuerzo sostenido de escucharnos unos a los otros, de aprender unos de otros; de respetarnos unos a los otros, y de buscar terreno común. Como nos dice el Sagrado Corán, “Tengan conciencia de Dios y digan siempre la verdad”. Eso es lo que trataré de hacer: decir la verdad de la manera más clara posible, reconociendo humildemente la tarea que nos queda por delante, con la firme convicción de que los intereses que compartimos como seres humanos son mucho más poderosos que las fuerzas que nos dividen. Parte de esta convicción está arraigada en mi propia experiencia. Soy cristiano, pero mi padre pertenecía a una familia en Kenia que incluye a varias generaciones de musulmanes. De niño, pasé varios años en Indonesia y escuché el llamado del Azán al amanecer y atardecer. De joven, trabajé en comunidades de Chicago donde muchos encontraban dignidad y paz en su religión musulmán. Como estudioso de la historia, sé también que la civilización tiene una deuda con el Islam. Fue el Islam –en lugares como la Universidad Al-Azhar– el que llevó la antorcha del aprendizaje durante muchos siglos y preparó el camino para el Renacimiento y el Siglo de las Luces en Europa. Fueron las comunidades musulmanas las que inventaron nuestra brújula magnética y herramientas de navegación; las que desarrollaron el álgebra; nuestra pericia con la pluma y la impresión; nuestro entendimiento del proceso de contagio de las enfermedades y las formas de curarlas. La cultura islámica nos ha brindado majestuosos arcos y altísimas torres; poesía y música de eterna belleza; elegante caligrafía y lugares de contemplación pacífica. Y en toda la historia, el Islam ha demostrado por medio de sus palabras y actos las posibilidades de la tolerancia religiosa e igualdad de las razas. Sé también que el Islam siempre ha sido parte de la historia de Estados Unidos. La primera nación en reconocer a mi país fue Marruecos. Al firmar el Tratado de Trípoli en 1796, nuestro segundo presidente, John Adams, escribió, "Estados Unidos no tiene ninguna enemistad con las leyes, religión o tranquilidad de los musulmanes". Y desde nuestra fundación, los musulmanes estadounidenses han enriquecido a Estados Unidos. Lucharon en nuestras guerras, trabajaron para el gobierno, defendieron los derechos civiles, abrieron negocios, enseñaron en nuestras universidades, sobresalieron en nuestros estadios deportivos, ganaron premios Nóbel, construyeron nuestro más alto rascacielos y encendieron la antorcha olímpica. Y cuando el primer musulmán estadounidense fue elegido recientemente al Congreso y juró defender nuestra Constitución usó el mismo Sagrado Corán que uno de nuestros fundadores, Thomas Jefferson, tenía en su biblioteca personal. Entonces, conocí el Islam en tres continentes antes de venir a la región donde fue originalmente revelado. Esa experiencia guía mi convicción de que esa alianza entre Estados Unidos y el Islam se debe basar en lo que es el Islam, no en lo que no es, y considero que es parte de mi responsabilidad como Presidente de Estados Unidos luchar contra los estereotipos negativos del Islam dondequiera que surjan. Pero ese mismo principio debe aplicarse a la percepción musulmana de Estados Unidos. Así como los musulmanes no encajan en un estereotipo burdo, Estados Unidos no encaja en el estereotipo burdo de un imperio que se preocupa sólo de sus intereses. Los Estados Unidos ha sido una de las mayores fuentes del progreso que el mundo jamás haya conocido. Nacimos de una revolución contra un imperio. Fue fundado en base al ideal de que todos somos creados iguales, y hemos derramado sangre y luchado durante siglos para darles vida a esas palabras, dentro de nuestras fronteras y alrededor del mundo. Nuestra identidad se forjó con todas las culturas provenientes de todos los rincones de la Tierra, y estamos dedicados a un concepto simple: E pluribus unum: "De muchos, uno". Mucho se ha comentado del hecho de que un afroamericano con el nombre Barack Hussein Obama haya podido ser elegido Presidente. Pero mi historia no es tan singular. El sueño de oportunidades para todas las personas no se ha hecho realidad en todos los casos en Estados Unidos, pero la promesa todavía existe para todos los que llegan a nuestras costas, incluidos casi siete millones de musulmanes estadounidenses que hoy están en nuestro país y tienen ingresos y educación por encima del promedio. Es más, la libertad en Estados Unidos es indivisible de la libertad religiosa. Por eso hay una mezquita en todos los estados de nuestro país y más de 1,200 mezquitas dentro de nuestras fronteras. Por eso el gobierno de Estados Unidos recurrió a los tribunales para proteger el derecho de las mujeres y niñas a llevar el jiyab, y castigar a quienes se lo negaban. Entonces, que no quepa la menor duda: el Islam es parte de Estados Unidos. Y considero que Estados Unidos es, en sí, la prueba de que todos, sin importar raza, religión o condición social, compartimos las mismas aspiraciones: paz y seguridad, educación y un trabajo digno, amar a nuestra familia, a nuestra comunidad y a nuestro Dios. Son cosas que tenemos en común. Esto anhela toda la humanidad. Por supuesto, el reconocimiento de nuestra humanidad común es apenas el comienzo de nuestra tarea. Las palabras por sí solas no satisfacen las necesidades de nuestros pueblos. Estas necesidades solo se satisfacerán si actuamos audazmente en los próximos años. Y debemos actuar con el entendimiento de que la gente en todo el mundo enfrenta los mismos desafíos, y si fracasamos, las consecuencias nos perjudicarán a todos. Pues hemos aprendido de acontecimientos recientes que cuando un sistema financiero se debilita en un país, hay menos prosperidad en todas partes. Cuando una nueva gripe infecta a un ser humano, todos estamos en peligro. Cuando una nación procura armas nucleares, todas las naciones corren mayor riesgo de un ataque nuclear. Cuando extremistas violentos operan en una franja montañosa, el peligro se cierne sobre gente al otro lado del océano. Y cuando personas inocentes en Bosnia y en Darfur son asesinados, sentimos un peso en nuestra conciencia colectiva. Eso es lo que significa compartir este mundo en el siglo XXI. Somos mutuamente responsables ante los demás seres humanos. Ésa es una responsabilidad difícil de asumir. Ya que la historia de la humanidad ha sido a menudo una letanía de naciones y tribus que subyugan a otras para satisfacer sus propios intereses. Sin embargo, en esta nueva era, semejantes actitudes son contraproducentes. Debido a nuestra interdependencia, cualquier régimen en el mundo que eleve a una nación o grupo humano por encima de otro inevitablemente fracasará. Así que cualquiera sea nuestra opinión del pasado, no debemos ser prisioneros de él. Debemos solucionar nuestros problemas colaborando, debemos compartir nuestro progreso. Eso no significa que debemos ignorar las fuentes de tensión. De hecho, sugiere que debemos hacer exactamente lo contrario: debemos enfrentar estas tensiones de frente. Y con esa intención, permítanme hablar de la manera más clara y transparente posible sobre algunos asuntos específicos que creo que debemos finalmente enfrentar juntos. Lo primero que debemos encarar es el extremismo violento en todas sus formas. En Ankara, dejé en claro que Estados Unidos no está y nunca estará en guerra contra el Islam. Sin embargo, les haremos frente sin descanso a los extremistas violentos que representan una grave amenaza para nuestra seguridad, porque rechazamos lo mismo que rechaza la gente de todos los credos: el asesinato de hombres, mujeres y niños inocentes. Y es mi deber principal como Presidente proteger al pueblo estadounidense. La situación en Afganistán demuestra las metas de Estados Unidos y nuestra necesidad de trabajar juntos. Hace más de siete años, Estados Unidos tenía amplio apoyo internacional cuando fue en pos de Al Qaida y el Talibán. Ir allá no fue una opción; fue una necesidad. Y estoy consciente de que hay quienes cuestionan o justifican los acontecimientos del 11 de septiembre. Pero seamos claros: Al Qaida asesinó a casi 3,000 personas ese día. Las víctimas fueron hombres, mujeres y niños inocentes de los Estados Unidos y muchos otros países que no habían hecho nada para hacerle daño a nadie. Y sin embargo, Al Qaida los asesinó sin misericordia, se adjudicó responsabilidad por el ataque y aún ahora sigue declarando repetidamente su determinación de asesinar a gran escala. Tienen militantes en muchos países y están tratando de ampliar su alcance. Éstas no son opiniones para debatir, son hechos que debemos afrontar. Y que quede claro: no queremos mantener a nuestras tropas en Afganistán. No queremos tener bases militares allá. Es doloroso para los Estados Unidos perder a nuestros jóvenes. Continuar este conflicto tiene un costo político y económico muy alto. De muy buena gana enviaríamos de regreso a casa a todas nuestras tropas si tuviéramos la certeza de que no hay extremistas violentos en Afganistán y Pakistán decididos a asesinar a todos los estadounidenses que puedan. Pero esa aún no es la situación. Por eso estamos trabajando con una coalición de cuarenta y seis países. Y a pesar de los costos requeridos, el compromiso de los Estados Unidos no se debilitará. De hecho, ninguno de nosotros debe tolerar a estos extremistas. Han cometido asesinatos en muchos países. Han asesinado a gente de diferentes religiones, y más que nada, han asesinado a musulmanes. Sus actos son irreconciliables con los derechos de los seres humanos, el progreso de las naciones y el Islam. El Sagrado Corán enseña que quien mata a un inocente, mata a toda la humanidad; y quien salva a una persona, salva a toda la humanidad. La religión perdurable de más de mil millones de personas es mucho más fuerte que el odio intransigente de unos pocos. Islam no es parte del problema en la lucha contra el extremismo violento, es parte importante de avanzar la paz. También sabemos que el poderío militar por sí solo no va a resolver los problemas en Afganistán y Pakistán. Por eso planeamos invertir $1,500 millones de dólares cada uno de los próximos cinco años, a fin de asociarnos con Pakistán para construir escuelas y hospitales, carreteras y empresas, y cientos de millones para ayudar a quienes han sido desplazados. Por eso estamos proporcionando más de $2,800 millones para ayudar al pueblo de Afganistán a desarrollar su economía y prestar servicios de los que depende la gente. Permítanme también hablar del tema de Irak. A diferencia de Afganistán, nosotros elegimos ir a la guerra en Irak, y eso provocó fuerte antagonismo en mi país y alrededor del mundo. Aunque creo que, a fin de cuentas, el pueblo iraquí está mejor sin la tiranía de Sadam Husein, también creo que los acontecimientos en Irak han recordado a los Estados Unidos de Norteamerica que es necesario usar la diplomacia y promover consenso a nivel internacional para resolver nuestros problemas cuando sea posible. De hecho, podemos citar las palabras de Thomas Jefferson, quien dijo: “Espero que nuestra sabiduría aumente con nuestro poder y nos enseñe que cuanto menos usemos nuestro poder, éste se incrementará”. Hoy, Estados Unidos tiene una doble responsabilidad: ayudar a Irak a forjar un mejor futuro y a dejar Irak en manos de los iraquíes. Le he dicho claramente al pueblo iraquí que no queremos bases militares y no queremos reclamar ninguna parte de su territorio ni de sus recursos. La soberanía de Irak es toda suya. Por eso ordené el retorno de nuestras brigadas de combate para el próximo agosto. Por eso cumpliremos con nuestro acuerdo con el gobierno de Irak, democráticamente elegido, de retirar nuestras tropas de combate de las ciudades iraquíes para julio y de retirar todas nuestras tropas de Irak para el 2012. Ayudaremos a Irak a capacitar a sus Fuerzas de Seguridad y a desarrollar su economía. Respaldaremos, como socio y jamás como patrón, a un Irak seguro y unido. Y finalmente, así como Estados Unidos no puede tolerar la violencia a manos de extremistas, nunca debemos cambiar nuestros principios. El 11 de septiembre fue un trauma enorme para nuestro país. El temor y la ira que causó son comprensibles, pero en algunos casos, nos llevó a actuar en contra de nuestros ideales. Estamos tomando medidas concretas para cambiar de curso. He prohibido inequívocamente el uso de tortura por Estados Unidos y he ordenado que se clausure la prisión en la bahía de Guantánamo para comienzos del próximo año. Entonces, Estados Unidos se defenderá, respetuoso de la soberanía de las naciones y el imperio de la ley. Y lo haremos en alianza con las comunidades musulmanas que también se ven amenazadas. Cuanto antes se aísle a los extremistas y no se les acepte en las comunidades musulmanas, más pronto estaremos todos más seguros. La segunda fuente importante de tensión que necesitamos discutir es la situación entre los israelíes, palestinos y el mundo árabe. Los estrechos vínculos de Estados Unidos con Israel son muy conocidos. Este vínculo es inquebrantable. Se basa en lazos culturales e históricos, y el reconocimiento de que el anhelo de un territorio judío está arraigado en una historia trágica que no se puede negar. Alrededor del mundo, el pueblo judío fue perseguido durante siglos, y el antisemitismo en Europa culminó en un Holocausto sin precedente. Mañana, visitaré Buchenwald, que fue parte de una serie de campos donde los judíos fueron esclavizados, torturados, abaleados y asesinados en cámaras de gas por el Tercer Reich. Seis millones de judíos fueron aniquilados, más que toda la actual población judía de Israel. Negar ese hecho es infundado, ignorante y odioso. Amenazar a Israel con la destrucción o repetir viles estereotipos sobre los judíos son acciones profundamente equivocadas y sólo logran evocar entre los israelíes el más doloroso de los recuerdos y, a la vez, impedir la paz que los pobladores de la región merecen. Por otro lado, también es innegable que el pueblo palestino –musulmanes y cristianos– también ha sufrido en la lucha por una patria. Durante más de sesenta años, han padecido el dolor del desplazamiento. Muchos esperan, en campamentos para refugiados en la Ribera Occidental, Gaza y tierras aledañas, una vida de paz y seguridad que nunca han tenido. Soportan las humillaciones diarias, grandes y pequeñas, que surgen de la ocupación. Entonces, que no quepa duda alguna: la situación para el pueblo palestino es intolerable. Estados Unidos no les dará la espalda a las aspiraciones legítimas de los palestinos de dignidad, oportunidades y un estado propio. Durante décadas, el conflicto se ha quedado en tablas: dos pueblos con aspiraciones legítimas, cada uno con una dolorosa historia que hace difícil llegar a un acuerdo. Es fácil asignar la culpa, para los palestinos culpar el desplazamiento a raíz de la fundación de Israel, y para los israelíes culpar la hostilidad constante y los ataques llevados a cabo durante toda su historia por dentro y fuera de sus fronteras. Pero si vemos este conflicto solamente de un lado o del otro, entonces no podemos ver la verdad: la única resolución es que las aspiraciones de ambos lados las satisfagan dos estados, donde los israelíes y los palestinos tengan paz y seguridad. Es de interés para Israel, es de interés para Palestina es de interés para Estados Unidos y de interés para el mundo entero. Es por eso que mi intención es personalmente abocarme a esta solución dedicando toda la paciencia que la tarea requiere. Las obligaciones que las partes acordaron conforme al plan son claras. Para que llegue la paz, es hora de que ellos –y todos nosotros– cumplamos con nuestras responsabilidades. Los palestinos deben abandonar la violencia. La resistencia por medio de violencia y asesinatos está mal y no resulta exitosa. Durante siglos, las personas de raza negra en Estados Unidos sufrieron los azotes del látigo como esclavos y la humillación de la segregación. Pero no fue con violencia que lograron derechos plenos y equitativos. Fue con una insistencia pacífica y decidida en los ideales centrales de la fundación de Estados Unidos. Esta misma historia la pueden contar pueblos desde Sudáfrica hasta el sur de Asia; desde Europa Oriental hasta Indonesia. Es una historia con una verdad muy simple: la violencia es un callejón sin salida. No es señal de valentía ni fuerza el lanzar cohetes contra niños que duermen, ni hacer estallar ancianas en un autobús. Así no se obtiene autoridad moral; así se renuncia a ella. Éste es el momento en que los palestinos se centren en lo que pueden construir. La Autoridad Palestina debe desarrollar su capacidad de gobernar, con instituciones que satisfagan las necesidades de su pueblo. Hamas cuenta con respaldo entre algunos palestinos, pero también tiene responsabilidades. Para desempeñar un papel en hacer realidad las aspiraciones de los palestinos, y unir al pueblo palestino, Hamas debe poner fin a la violencia, reconocer acuerdos pasados, y reconocer el derecho de Israel a existir. Al mismo tiempo, los israelíes deben reconocer que así como no se puede negar el derecho de Israel a existir, tampoco se puede negar el de Palestina. Estados Unidos no acepta la legitimidad de más asentamientos israelíes. Dicha construcción viola acuerdos previos y menoscaba los esfuerzos por lograr la paz. Es hora de que cesen dichos asentamientos. Israel también debe cumplir con sus obligaciones de asegurarse de que los palestinos puedan vivir y trabajar y desarrollar su sociedad. Y asi como es de devastadora para familias palestinas, la crisis humanitaria en Gaza que continua no contribuye a la seguridad de Israel, ni tampoco lo hace la falta de oportunidades en la Ribera Occidental. El progreso en la vida cotidiana del pueblo palestino debe ser parte del camino hacia la paz, e Israel debe tomar pasos concretos para permitir ese progreso. Finalmente, los estados árabes deben reconocer que la Iniciativa Árabe de Paz fue un punto de partida importante, pero no el fin de sus responsabilidades. El conflicto árabe-israelí ya no debe ser usado para distraer a los pobladores de los países árabes y disimular la existencia de otros problemas. Más bien, debe dar lugar a medidas para ayudar al pueblo palestino a desarrollar las instituciones que sustenten su estado; a reconocer la legitimidad de Israel, y a optar por el progreso por encima de la contraproducente atención al pasado. Estados Unidos alinearemos nuestra política con quienes buscan la paz, y diremos en público las cosas que les decimos en privado a los israelíes y palestinos y árabes. No podemos imponer la paz. Pero en privado, muchos musulmanes reconocen que Israel no desaparecerá. Asimismo, muchos israelíes reconocen la necesidad de un estado palestino. Es hora de actuar basado en lo que todos sabemos es cierto. Se han derramado demasiadas lágrimas. Se ha derramado demasiada sangre. Todos nosotros tenemos la responsabilidad de trabajar para que llegue el día en que las madres de israelíes y palestinos puedan ver a sus hijos crecer sin temor; cuando la Tierra Santa de tres grandes religiones sea el lugar de paz que Dios se propuso que fuera; cuando judíos y cristianos y musulmanes puedan tener en Jerusalén un hogar seguro y perdurable, y un lugar donde todos los hijos de Abraham fraternicen pacíficamente como en la historia del Isrá, cuando se unieron para orar Moisés, Jesús y Mahoma (que la paz esté con ellos). La tercera fuente de tensión es nuestro interés compartido en los derechos y responsabilidades de los países con relación a las armas nucleares. v Este asunto ha sido una fuente de tensión en particular entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán. Durante muchos años, Irán se ha definido en parte por su oposición a mi país, y de hecho, la historia entre nosotros ha sido tumultuosa. En medio de la Guerra Fría, Estados Unidos desempeñó un papel en el derrocamiento de un gobierno iraní elegido democráticamente. Desde la Revolución Islámica, Irán ha desempeñado un papel en secuestros y actos de violencia contra militares y civiles estadounidenses. Esta historia es muy conocida. En vez de permanecer atrapados en el pasado, les he dejado en claro a los líderes y al pueblo de Irán que mi país está dispuesto a dejar eso atrás. La cuestión ahora no es a qué se opone Irán, sino más bien, qué futuro quiere forjar. Será dificil superar decadas de desconfianza, pero avanzaremos con valentía, rectitud, y convicción. Habrán muchos temas que discutir entre nuestros dos países, y estamos dispuestos a seguir adelante sin precondiciones basados en un respeto mutuo. Pero no hay duda para quienes se ven afectados, que en cuanto a las armas nucleares, hemos llegado a un punto decisivo. Esto no es simplemente cuestión de los intereses de Estados Unidos. Esto es cuestión de evitar una carrera de armas nucleares en el Oriente Medio que podría llevar a esta región por un camino sumamente peligroso. Comprendo a quienes protestan que algunos países tengan armas que otros no tienen. Ningún país por su cuenta debe escoger cuáles países deben tener armas nucleares. Es por eso que he reafirmado firmemente el compromiso de Estados Unidos de procurar un mundo en el que ningún país tenga armas nucleares. Y todo país –incluido Irán– debe tener el derecho de utilizar energía nuclear pacífica si cumple con sus responsabilidades conforme al Tratado de No Proliferación Nuclear. Ese compromiso es esencial en el tratado, y todos los que lo ratifican deben cumplirlo sin falta. Y tengo la esperanza de que todos los países en la región puedan compartir en este objetivo. El cuarto asunto que deseo tratar es la democracia. Sé que ha habido una polémica sobre la promoción de la democracia en años recientes y que gran parte de dicha controversia tiene que ver con la guerra en Irak. Entonces, permítanme ser claro: ninguna nación puede ni debe imponer un sistema de gobierno a otra nación. Eso no disminuye mi compromiso, sin embargo, con los gobiernos que reflejan la voluntad del pueblo. En cada nación, este principio cobra vida a su manera, en base a las tradiciones de su propia gente. Estados Unidos no pretende saber lo que es mejor para todos, así como no pretenderíamos determinar el resultado de elecciones pacíficas. Pero sí tengo una convicción inquebrantable en que todas las personas anhelan ciertas cosas: la posibilidad de expresarse libremente y tener voz y voto en la forma de gobierno; la confianza en el estado de derecho e imparcialidad de la justicia; un gobierno transparente que no le robe a su gente; la libertad de vivir según escoja cada uno. Éstas no son solo ideas estadounidenses, son derechos humanos, y es por eso que nosostros los apoyaremos en todas partes. No existe un camino directo para alcanzar esta promesa. Pero no hay duda de esto: los gobiernos que protegen estos derechos, a fin de cuentas, son más estables, exitosos y seguros. La supresión de ideas nunca logra hacer que desaparezcan. Estados Unidos valora el derecho de todas las voces pacíficas y respetuosas de la ley de ser escuchadas en todo el mundo, incluso si discrepamos con ellas. Y acogeremos a todos los gobiernos electos y pacíficos, siempre que gobiernen respetando a toda su gente. Este último punto es importante porque hay quienes abogan por la democracia solo cuando no están en el poder, y ya en el poder, no tienen misericordia al buscar la supresión de los derechos de otros. No obstante donde ocurra, el gobierno del pueblo y por el pueblo establece un solo estándar para quienes están en el poder: deben mantener su poder a través del consentimiento, no la coerción; deben respetar los derechos de las minorías y participar basado en la tolerancia y el consenso; deben poner los intereses de su pueblo y los procesos políticos legítimos por encima de su partido. Sin estos ingredientes, elecciones por su cuenta no resultan en verdadera democracia. El quinto asunto que debemos encarar juntos es la libertad religiosa. El Islam tiene una orgullosa tradición de tolerancia. Lo vemos en la historia de Andalucía y Córdoba durante la Inquisición. Lo vi con mis propios ojos de niño en Indonesia, donde los cristianos devotos practicaban su religión libremente en un país predominantemente musulmán. Ése es el espíritu que necesitamos hoy. Las personas de todos los países deberían ser libres de escoger su religión y llevar una vida como lo dicte su mente, corazón y alma. Esta tolerancia es esencial para que la religión prospere, pero está siendo atropellada de muchas maneras diferentes. Entre algunos musulmanes, hay una tendencia preocupante de medir las creencias propias en base al rechazo de las de los demás. La riqueza de la diversidad religiosa debe defenderse, ya sea por los maronitas del Líbano, o los coptos en Egipto. Y también se deben cerrar las divisiones entre musulmanes, ya que la separación entre suníes y chiítas ha resultado en trágica violencia, particularmente en Irak. La libertad de religión es fundamental para que los pueblos puedan convivir. Siempre debemos examinar las formas en que la protegemos. Por ejemplo, en Estados Unidos, las normas sobre los donativos benéficos han hecho que sea más difícil que los musulmanes cumplan con su obligación religiosa de zakat. Es por eso que me he comprometido a trabajar con los musulmanes estadounidenses para asegurar de que puedan cumplir con el zakat. Asimismo, es importante que países del Occidente eviten impedir que los ciudadanos musulmanes puedan practicar su religión como les parezca, por ejemplo, dictando qué ropa deben usar las mujeres musulmanas. No podemos esconder la hostilidad hacia cualquier religión con el pretexto del liberalismo. De hecho, la fe nos debe unir. Por eso estamos forjando proyectos de servicio en Estados Unidos que reúnan a cristianos, musulmanes y judíos. Por eso acogemos los esfuerzos como el Diálogo Interreligioso del rey Abdullah de Arabia Saudita y el liderazgo de Turquía en la Alianza de Civilizaciones. Alrededor del mundo, podemos convertir el diálogo en servicio interreligioso, para que los puentes entre los pueblos lleven a actos, ya sea al combatir la malaria en África o proporcionar socorro tras una catástrofe natural. El sexto asunto que deseo abordar son los derechos de la mujer. Sé que existe debate sobre este tema. Rechazo el punto de vista de algunas personas en Occidente de que la mujer que opta por cubrir su cabello es, de cierta manera, menos igual, pero sí creo que a una mujer a la que se le niega educación se le niega la igualdad. Y no es coincidencia que los países donde las mujeres cuentan con una buena educación tienen bastante más probabilidades de ser prósperos. Y permítanme ser claro: los problemas relativos a la igualdad de la mujer no solamente ocurren en el Islam. En Turquía, Pakistán, Bangladesh e Indonesia, hemos visto a países de mayoría musulmana elegir a una mujer como líder. A la vez, la lucha por la igualdad de las mujeres continua en muchos aspectos de la vida estadounidense, y en países alrededor del mundo. Nuestras hijas pueden contribuir tanto a la sociedad como nuestros hijos, y nuestra prosperidad común se puede promover si permitimos a toda la humanidad – hombres y mujeres – a lograr su potencial entero. Yo no creo que las mujeres tengan que tomar las mismas decisiones que los hombres para lograr la igualdad, y respeto a las mujeres que escogen vivir sus vidas de manera tradicional. Pero debe ser por decisión propia. Por eso Estados Unidos se asociará con cualquier país de mayoría musulmana para apoyar mayor alfabetización de las niñas, y para ayudar a las jóvenes a buscar empleo por medio del microfinanciamiento, que ayuda a la gente a hacer sus sueños realidad. Finalmente, deseo hablar sobre el desarrollo económico y las oportunidades. Sé que para muchos, la faz de la globalización es contradictoria. El Internet y la televisión pueden traer conocimientos e información, pero también sexualidad ofensiva y violencia irracional. El comercio puede traer nueva riqueza y oportunidades, pero también enormes alteraciones y cambios para las comunidades. En todos los países –incluido el mío– este cambio puede producir temor. El temor de que la modernidad significará perder el control de nuestras opciones económicas, nuestra política y, lo más importante, nuestra identidad, lo que más apreciamos de nuestras comunidades, nuestras familias, nuestras tradiciones y nuestra fe. Pero también sé que el progreso humano no se puede negar. No hay necesidad de que el desarrollo y la tradición se contradigan. Países como Japón y Corea del Sur lograron el crecimiento de su economía y a la vez mantuvieron culturas singulares. Ése también es el caso del asombroso progreso dentro de países de mayoría musulmana desde Kuala Lumpur hasta Dubai. En la antigüedad y en nuestros tiempos, comunidades musulmanas han estado a la vanguardia de la innovación y la educación. Esto es importante porque ninguna estrategia de desarrollo se puede basar solamente en lo que sale de la tierra, ni se puede sostener mientras los jóvenes están desempleados. Muchos países del golfo han gozado de enorme riqueza como consecuencia del petróleo, y algunos están comenzando a concentrarse en un desarrollo más extenso. Pero todos nosotros debemos reconocer que la educación e innovación serán la moneda del siglo XXI, y en demasiadas comunidades musulmanas se mantiene una inversión inadecuada en estas areas. Estoy poniendo énfasis en semejantes inversiones dentro de mi país. Y aunque Estados Unidos en el pasado se ha concentrado en el petróleo y gas en esta región del mundo, ahora buscamos una relación más amplia. Con respecto a la educación, ampliaremos los programas de intercambio y aumentaremos las becas, como la que llevó a mi padre a Estados Unidos, y a la vez alentaremos a más estadounidenses a estudiar en comunidades musulmanas. Y encontraremos becas en Estados Unidos apropiadas para estudiantes musulmanes prometedores; invertiremos en la enseñanza por Internet para maestros y niños de todo el mundo, y crearemos una nueva red de Internet, de manera que un adolescente en Kansas se pueda comunicar instantáneamente con un adolescente en El Cairo. Con respecto al desarrollo económico, crearemos un nuevo cuerpo de empresarios voluntarios para contactarlos con colegas en países de mayoría musulmana. Y presidiré una Cumbre sobre Iniciativa Empresarial este año para identificar formas de afianzar vínculos entre líderes empresariales, fundaciones y empresarios sociales en Estados Unidos y las comunidades musulmanas alrededor del mundo. En cuanto a ciencia y tecnología, crearemos un nuevo fondo para apoyar el desarrollo tecnológico en los países de mayoría musulmana, y para ayudar a transferir ideas al mercado de manera que puedan generar empleos. Abriremos centros de excelencia científica en África, el Oriente Medio y el sudeste asiático, y nombraremos a nuevos delegados de ciencias para que colaboren en programas que desarrollen nuevas fuentes de energía, generen empleos verdes, digitalicen archivos, purifiquen el agua y produzcan nuevos cultivos. Y hoy estoy anunciando una nueva campaña global con la Organización de la Conferencia Islámica para erradicar la poliomielitis y expandiremos sociedades con comunidades musulmanas a fin de promover la salud infantil y materna. Todas estas cosas se deben hacer conjuntamente. Los estadounidenses están listos para unirse a ciudadanos y gobiernos; organizaciones comunitarias, líderes religiosos y empresas en comunidades musulmanas alrededor del mundo para ayudar a nuestra gente lograr una vida mejor. No será fácil abordar los asuntos que he mencionado. Pero tenemos la responsabilidad de unirnos para beneficio del mundo que queremos hacer realidad: un mundo donde los extremistas ya no amenacen a nuestros pueblos y los soldados estadounidenses puedan regresar a casa; un mundo donde tanto israelíes como palestinos tengan seguridad en un estado propio, y la energía nuclear se use para fines pacíficos; un mundo donde los gobiernos estén al servicio de sus ciudadanos y se respeten los derechos de todos los hijos de Dios. Esos son intereses mutuos. Ése es el mundo que queremos. Pero sólo lo podemos lograr juntos. Sé que hay muchos, musulmanes y no-musulmanes, que cuestionan si podemos lograr este nuevo comienzo. Hay quienes están ansiosos por avivar las llamas de la división e impedir el progreso. Hay quienes sugieren que no vale la pena; alegan que estamos destinados a discrepar y las civilizaciones están condenadas a tener conflictos. El escepticismo embarga a muchos más. Hay tanto temor, tanta desconfianza. Pero si optamos por ser prisioneros del pasado, entonces nunca avanzaremos. Todos nosotros compartimos este mundo sólo por un breve periodo. El asunto es si vamos a pasar este tiempo centrados en lo que nos separa o si nos comprometeremos a realizar un esfuerzo –un esfuerzo sostenido– con el fin de encontrar terreno común, de concentrarnos en el futuro que queremos para nuestros hijos y de respetar la dignidad de todos los seres humanos. Es más fácil comenzar guerras que llevarlas a su fin. Es más fácil culpar a otros que mirar hacia adentro, ver las diferencias en los demás que las semejanzas. Pero debemos escoger el camino correcto, no el camino fácil. También hay una regla central en toda religión: Tratar a los demás como uno quisiera ser tratado. Esta verdad trasciende naciones y pueblos, y no es una convicción nueva; no es negra ni blanca ni morena; no es cristiana ni musulmana ni judía. Es una creencia que latía en los orígenes de la civilización y que aún late en el corazón de miles de millones. Es la fe en los demás, y es lo que me trajo hoy aquí. Tenemos el poder de crear el mundo que queremos, pero sólo si tenemos la valentía de crear un nuevo comienzo, teniendo en mente lo que está escrito. El Sagrado Corán nos dice, “O humanidad! Los hemos creado hombres y mujeres, y los hemos agrupado en naciones y tribus con tal de que se conozcan el uno al otro”. El Talmud nos dice: “Todo el Tora tiene como propósito promover la paz”. La Santa Biblia nos dice, “Benditos los que promueven la paz; ellos se llamarán hijos de Dios”. Los pueblos del mundo pueden vivir juntos y en paz. Sabemos que ésa es la visión de Dios. Ahora, ésa debe ser nuestra labor aquí en la Tierra. Gracias. Y que la paz de Dios esté con ustedes.
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04 junio 2009

La OEA deroga la exclusión de Cuba pero EEUU continúa imponiendo sus condiciones





La posibilidad abierta por la Organización de Estados Americanos (OEA) para la participación cubana en el organismo a partir de la derogación el miércoles pasado de una resolución excluyente de medio siglo de antigüedad (Asamblea General celebrada en San Pedro Sula, Honduras), fue descartada de inmediato por el Gobierno cubano. A pesar de que Cuba reconoció la rectificación histórica que implica tal derogación, y sobre todo en la relación de fuerzas continental con Estados Unidos (EEUU), reconoció no estar interesada en ser parte de la OEA.

La resolución aprobada, con el voto positivo de EEUU incluido, define los temas a dialogar para una hipotética inclusión cubana en la OEA. Este temario es el tradicional impuesto por EEUU para justificar el embargo vigente desde el año 1962: las difusas y volubles categorías semánticas de democracia y derechos humanos, que tan escasa consideración presta el propio Gobierno de EEUU en sus habituales operaciones militares a lo largo y ancho del globo. EEUU, que en su momento presionó para excluir a Cuba de la OEA aduciendo su condición de régimen no democrático, nunca dudó en abalar la inclusión en el organismo de diferentes y variadas dictaduras derechistas, muchas de ellas paridas y concertadas desde las oficinas de la inteligentzia política y militar estadounidense.

"Cuba no ha pedido, no quiere regresar a la OEA llena de una historia tenebrosa y entreguista, pero reconoce el valor político, el simbolismo y la rebeldía que entraña esta decisión impulsada por los gobiernos populares de América Latina", se emitió desde los medios de información cubanos. Cuba además a sugerido la disolución del organismo.

"Esta victoria de hoy no es suficiente. Es sólo, así lo tomamos, el punto de inicio de una nueva era. Porque la OEA está ahí, sus mecanismos intactos, el imperialismo está ahí intacto", afirmó por su parte el presidente del Gobierno venezolano Hugo Chávez.

La exclusión de Cuba de la OEA sucedió un año después de la ruptura de relaciones con EEUU. La última vez que Cuba participó fue en agosto de 1961 en Uruguay, representada por el líder revolucionario Ernesto "Che" Guevara en calidad de ministro de Industria.

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02 junio 2009

Obama salva a General Motors en la mayor quiebra en la historia de EEUU

EUROPA PRESS. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió ayer su decisión de intervenir General Motors, con una nueva inyección de capital de 30.000 millones de dólares (21.125 millones de euros) de los contribuyentes, aunque aclaró que su Administración se ha visto obligado a hacerlo, aunque no quería, porque haber permitido su "colapso" habría sido "devastador" para la economía del país y para millones de estadounidenses.
Obama advirtió en una comparecencia pública en la Casa Blanca que el proceso de suspensión de pagos de General Motors iniciado ayer será "más largo" y "costoso" que el que está a punto de concluir su competidor Chrysler ya que, según subrayó, GM es una empresa "más grande" y "compleja", y con operaciones "en muchas partes del mundo", pero aun así confío en que sea lo más rápido posible.
"El colapso del sector sería devastador para nuestra economía", afirmó Obama, quien en varias ocasiones reiteró la importancia de una industria automovilística "competitiva" y "viable", al tiempo que reconoció que se seguirán perdiendo más empleos y cerrando nuevas plantas, y pidió a los consumidores que no teman al proceso de reestructuración porque tendrán "todas las garantías".
"ACCIONISTA REACIO"
El presidente explicó que debido a una situación "heredada" de la anterior administración su gobierno se ha visto en la "ingrata posición" de tener que intervenir en empresas privadas, aunque subrayó que en el caso de GM no tiene intención de dirigir la compañía, que de eso se encargará el consejo directivo que la Casa Blanca actuará como un accionista más.
"Estamos actuando como un accionista reacio, porque es la única forma de ayudar a General Motors ha renacer con éxito", afirmó Obama, quien insistió en que su administración no tiene intención de controlar la gestión de la empresa y que sólo ejercerá sus derechos como "accionista" en momentos de extrema necesidad.
Obama, que reconoció que el proceso de bancarrota "no será fácil para muchos estadounidenses", mostró su convencimiento de que al final surgirá una nueva General Motors más "sólida" y "competitiva" que permitirá que la empresa vuelva a convertirse en una "parte integral" del futuro económico de Estados Unidos.
"SACRIFICIO" PARA LAS GENERACIONES FUTURAS
En este punto, dijo el "sacrificio" que tendrán que hacer muchos estadounidense -y recordó que la crisis en el sector ha dejado sin empleo a 400.000 personas- es necesario para las generaciones futuras, pero supondrá, a su juicio, "el final del viejo GM y el inicio de un nuevo GM" con una posición de liderazgo en la industria con la fabricación de vehículos del futuro "más eficientes y de alta calidad".
Obama intervino horas después de que General Motors presentará la solicitud de suspensión de pagos ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, un proceso de reestructuración que espera que tenga una duración de entre 30 y 60 días, según informó la empresa en un comunicado en el que precisó que la suspensión de pagos no afectará a las operaciones de fuera de Estados Unidos.
General Motors indicó que, en el marco de este proceso, cederá sus activos en Norteamérica a una nueva sociedad que estará participada en un 60,8% por el Tesoro estadounidense, en un 11,7% por los gobiernos de Canadá y Ontario, en un 17,5% por el fondo de pensiones de sus trabajadores y en el 10% restante por sus acreedores. Leer más...